OBRA PICTÓRICA

El propio hecho de pintar, el propio acto creativo sobre el cuadro, es vital; siendo para mí, de esta forma, la acción en sí, mi individual actuación frente al lienzo, el procedimiento más adecuado para lograr el eco de mi singular personalidad. La obra artística recibe, de este modo, toda la fuerza ritual y energética del acto de pintar.

La naturaleza ha dado al artista la facultad de exteriorizar, por medio de sus creaciones, sus más secretos sentimientos anímicos, ignorados incluso por él mismo, y esta exteriorización la llevo a cabo empleando directamente la propia acción, el propio gesto creativo, para poder expresar estos sentimientos de una forma natural y dinámica.

En cuanto a la forma de "ver", en la elaboración del proceso pictórico de las series: Elementos, Sensaciones y Percepciones, la acción que se produce en el cuadro, transmitida por el gesto y el color, expresa y refleja perfectamente mi personalidad. Ya sea, teniendo como referente la realidad exterior o la propia realidad interior, la clave está en pintar no lo que veo sino lo que siento, no representando, y utilizando el valor del gesto y del color, en la expresión de formas ya sean abstractas o que nos recuerden el mundo exterior.

En estas series, las sensaciones y emociones expresadas, son el resultado de un sentimiento muy particular, o viceversa, el sentimiento que se expresa, deriva de una sensación singular y concreta.

En las series Diario Íntimo y Diario Íntimo - Sanación, además de todo esto, aparece un recurso plástico que en las anteriores series, no se hace uso de él. Recupero el poder de la imagen como símbolo.

Mi deseo esencial es pintar no con la cabeza, sino con las tripas. Basándome en la realidad exterior o en mi realidad interior, ante todo, es una pintura de sentimiento y de emoción.


Mi firma aparece en todas las obras como marca de agua. Espero que os permita ver sin problema las imágenes.